martes, 30 de octubre de 2012

CÓMO EVALUAR UN PROYECTO DE INVERSIÓN

En la época actual para las distintas empresas y especialmente para los administrativos que tienen a su cargo llevar las riendas de las organizaciones resulta extenuante lograr que la misma mantenga sus operaciones de manera regular pues al interactuar en un mercado cada vez más competitivo en el que la competencia está en un proceso de mejora constante, es imprescindible valorar cada acción que es puesta en marcha para "seguir a flote" y lograr generar mayores ganancias para los accionistas.

En este sentido la toma de decisiones es el aspecto que cobra mayor relevancia al momento de determinar si una empresa mantiene sus operaciones de manera normal, si hace modificaciones o si se decide participar en un proyecto de inversión que facilite a la misma un aumento en su productividad y como objetivo principal en sus utilidades.

Es así como al analizar el rumbo que ha seguido la empresa durante el tiempo que se ha mantenido en operaciones, para poder lograr una mayor producción, una estandarización en los procesos o un mayor margen de ganancia surge la necesidad de valorar distintos proyectos de inversión que en su momento sean viables de realizar y particularmente saber elegir aquellos que realmente generen una ganancia para la organización.

El decidir por un proyecto de inversión no es una tarea fácil, sin embargo contamos con distintos métodos los cuales al ser aplicados correctamente nos facilitarán la tarea de elegir aquel proyecto que nos reditúe mayores ganancias. Tales métodos son el Valor Presente Neto que mide cuánto valor es creado o adicionado por llevar a cabo cierta inversión; tenemos la Tasa Interna de Retorno con la cual tratamos de encontrar una sola tasa o rendimiento del proyecto. Así mismo, contamos con el Método de Periodo de Recuperación que nos indica el tiempo que tardaremos en recuperar el valor inicial de nuestra inversión o el Índice de Rentabilidad que mide el valor creado por cada peso invertido.

Ya dependerá de los administrativos de cada empresa decidir cuál método desean aplicar para que de esta forma puedan elegir aquel proyecto de inversión que más le convenga a su empresa.

miércoles, 10 de octubre de 2012

"TRES CONCEPTOS FINANCIEROS: LIQUIDEZ, SOLVENCIA Y RENTABILIDAD"


Comunmente para las personas que en la radio, la televisòn o en los medios impresos de comunicaciòn escuchan informaciòn relacionada con tèrminos financieros tales como la liquidez, la solvencia o la rentabilidad de una empresa, les resulta extraño comprender a què se refieren dichas palabras pues entre la poblaciòn general poco se conoce o se entiende acerca de estos tèrminos y de finanzas.

Sin embargo, dentro de las organizaciones, sin importar el tipo de actividad productiva y giro al que se dediquen, es fundamental comprender a què nos referimos cuando decimos que la empresa, considerando su activo circulante y sus deudas a corto plazo presenta liquidez; o que debido a que al tener un bajo margen de utilidad y por tener dificultad para cubrir sus deudas a largo plazo resulta poco solvente; o que por el contrario, nuestra empresa, gracias a la actividad que està realizando y a que ha sabido sacarle el proveche suficiente tanto a sus activos fijos como al capital invertido por parte de los accionistas ha resultado tener la rentabilidad suficiente como para pensar en nuevos proyectos de inversiòn o en incursionar en los mercados financieros; en todos los casos estamos hablando de que las finanzas de determinda organizaciòn presentan problemas, tienen cierto grado de estabilidad o en su defecto que nuestras finanzas estàn sanas para contemplar la posibilidad de crecimiento y expansiòn para la empresa.
En este sentido, resulta de gran importancia que las empresas, desde las pequeñas, medianas o grandes tengan en consideradciòn las operaciones que estàn realizando, asì como llevar un control particular de sus gastos operativos, costos de producciòn, adquisiciòn de materias primas, ventas, deudas a proveedores y crèdito otorgado a los clientes para que en la medida de lo posible y sacando el màximo provecho al capital con el que se cuente puedan anticipar y estar preparados ante cualquier problema que pudiera dificultar las actividades de la empresa, buscando siempre un equilibrio entre las distintas cuentas y màs que eso, alcanzar lo objetivos de la organizaciòn para que nuestra liquidez, solvencia y rentabilidad sean lo suficientemente buenas como para contemplar un crecimiento y con ello mantener sanas las finanzas de la organizaciòn.